jueves, 12 de abril de 2007

Derecho a los Derechos


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Según el Informe Mundial sobre la Educación (Dakar,2000), la educación de las niñas ha de ser prioritaria.La diversidad de sexos debe ser motivo de reflexión y de cambio en la escuela. Frente a la cultura de la asimilación del sexo femenino por el masculino, es necesario pensar de nuevo en un currículum para que, evitando la discriminación entre los sexos, se reconzcan las diferencias que existen entre ellos. Esta pedagogía de la diferencia (Piussi,1991) ha de tener en cuenta los intereses, necesidades, argumentos y problemas que las alumnas llevan a la escuela. En definitiva, supone crear espacios donde las niñas establezcan sus relaciones partiendo de sí mismas, sin tener que buscar referentes masculinos, desarrollando sus potencialidades y recuperando valores que permitirán que todos y todas seamos más felices y la sociedad más justa.
Marcela Zeballos

Fuente: Santos Guerra, Miguel (2000). El Harén pedagógico, Graó.

Cardo dijo...

En el prefacio del Informe Mundial sobre la Educación (Dakar,2000), Koichiro Matsuura afirma: “en la actualidad todavía hay en el mundo millones de personas privadas de educación básica e ignorantes de que ésta es un derecho que pueden reivindicar”. Esto último nos hace pensar que, si bien han sido tratados los problemas de desigualdad ante el acceso de la educación en distintos informes nacionales e internacionales, no han llegado éstos a difundirse o a aplicarse completamente en todos sus niveles: provincia, distrito, escuela, aula. Pues, para que el cambio opere sin jerarquías ni esperas, es necesario lograr conciencia de los Derechos desde todos los niveles de trabajo educativo (Delors, Jaques: Informe a la UNESCO). Esto no sólo implica difundir nuestros Derechos, sino primeramente conocerlos y sustentarlos sobre una base ética, que implica la responsabilidad de su ejercicio. Lo contrario es vocinglerismo vacío. Hagamos, entonces, del cumplimiento y difusión de los derechos el resultado de un accionar consecuente con nuestro deber de educadores, dado por imperativos profundos de igualdad y respeto ante los demás.

Fuente:
Informe Final sobre la Educación. Prefacio. Dakar, 2000.
Informe a la Unesco. Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI, presidida por Jaques Delors.

Anónimo dijo...

Cristian,el comentario me parece pertinente para este tema. Quiero resaltar esta parte "... hagamos, entonces, del cumplimiento y difusión de los derechos el resultado de un accionar consecuente con nuestro deber de educadores, dado por imperativos profundos de igualdad y respeto ante los demás". Un enfoque integrador de la educación, requiere que se modifique la cultura profesional de l@s profesor@s y de las instituciones educativas.No existe educación sin relación. No puede haber auténtica relación sino es desde el reconocimiento del sujeto con quien nos relacionamos. La educación es un derecho y considero que lo primero que deberíamos hacer es reconceptualizar la expresión "Cultura de la diversidad", precisamente por el vacío de contenido que se observa en los últimos tiempos.
Fuente: Santos Guerra, M (2003). Conocimiento, Ética y Esperanza. Madrid, Universidad de Málaga.

Anónimo dijo...

El Artículo 25 de la "Declaración del Milenio" explicita que los países de las Naciones Unidas se esforzarán "por lograr la plena protección y promoción de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de todas las personas en todos nuestros países". Esto muestra que todos somos iguales y poseemos los mismos derechos; y representa la base de uno de los pilares que resalta Jacques Delors -en un informe a la UNESCO- para que la educación no entre en crisis: APRENDER A VIVIR JUNTOS, y explica: "Se trata de convivir conociendo mejor a los demás, su historia, sus tradiciones y su espiritualidad; y a partir de ahí, crear un espíritu nuevo que impulse la creación de proyectos comunes o la solución inteligente y pacífica de los inevitables conflictos (...)" Debemos defender nuestros derechos y los demás, especialmente desde nuestro lugar como futuros educadores, enseñando el respeto, la tolerancia, la solidaridad.

Anónimo dijo...

Eugenia,estoy de acuerdo con vos, cuando hacés referencia a uno de los cuatro pilares de la Educación: "Aprender a vivir juntos" y al artículo 25, "Declaración del Milenio". Si nos referimos a la teoría de Hannah Arent, hay tres ámbitos de la vida social: la esfera pública, la esfera del mercado y la esfera privada. Según Arendt, mientras que la esfera pública debe promover los valores de equidad, el mercado y el mundo laboral conducen a la discriminación y a la exclusión. A partir de estos conceptos, la escuela, se define como esfera de acción pública, como entorno de socialización, al tiempo que aporta una contribución a la esfera económica y a la esfera privada, por el cúmulo de especializaciones y del capital humano que desarrolla. En sociedades cada vez más complejas, el surgimiento de la escuela pública pone de manifiesto su función indispensable en la promoción de cohesión social y el aprendizaje de la vida en comunidad. El nuevo siglo es, sinónimo de horizonte para una nueva esperanza: una esperanza humanizadora.